Nunca había dicho Pistorius nada que me llegara tan hondo. No pude contestar nada. Lo que me había impresionado vivamente era la coincidencia de estas palabras con las de Demián, que yo llevaba en mi alma desde hacía años. Los dos no se conocían y los dos me decían lo mismo.

-Las cosas que vemos -continuó Pistorius con voz más apagada- son las mismas que llevamos en nosotros. La única realidad es la que en nosotros tenemos, y si los hombres viven tan irrealmente es porque aceptan como realidad las imágenes exteriores y ahogan en sí la voz de su mundo interior. También se puede ser feliz así; pero cuando se llega a saber lo otro se hace ya imposible seguir el camino de la mayoría. El camino de los más es fácil, Sinclair; tan fácil como penoso el nuestro. Caminemos.

Unos días más tarde, después de haberle esperado dos veces en vano, le encontré por la noche en la calle. Apareció por una esquina solo, empujado por el frío viento nocturno, dando traspiés y completamente borracho. No quise hablarle. Pasó junto a mí sin verme, con ojos alucinados y muy solos, como si siguiera una llamada misteriosa desde lo desconocido. Le seguí hasta el final de una calle. Pistorius se alejaba, como arrastrado por un hilo invisible, con paso fanático y a la vez descoyuntado como un fantasma. Entristecido, volví a casa, a mis sueños sin remedio.

 Demián (H. Hesse, 1919)


Más sobre… HERMANN HESSE

Hermann Hesse nació el 02/07/1877 en Alemania y falleció el 09/08/1962.

Nació el 2 de julio de 1877 en Calw, al norte de la Selva Negra, Alemania. Hijo de un pastor protestante y de una madre nacida en la India e hija de un misionero. Fue expulsado de muchos colegios. Entra en un seminario pero abandona los estudios teológicos y comienza a trabajar como mecánico y más tarde se empleó en una biblioteca, donde surgiría su pasión por la literatura. En la adolescencia intentó suicidarse por una pena de amor y su familia lo puso bajo atención médica. Se dedicó al periodismo por libre, lo que le inspira su primera novela, Peter Camenzind (1904). Durante la I Guerra Mundial, Hesse, que era pacifista, se traslada a Montagnola, Suiza; donde se nacionalizó en 1923. Fue por esta razón por la que se le consideró traidor a su patria por los nazis.

Uno de los escritores más representativos de Europa, continuador de la línea del romanticismo alemán e intérprete al mismo tiempo de los problemas de la sociedad moderna. El tema central de su obra es la inquietud del hombre en busca de su destino. En su novela Demian (1919), se percibe la influencia del psiquiatra Carl Jung. En Viaje al Este (1932) expone las cualidades místicas de la experiencia humana. Siddharta (1922) también refleja su interés por el misticismo oriental. El lobo estepario (1927) expone la dualidad entre la individualidad rebelde y las convenciones burguesas, al igual que su obra posterior, Narciso y Goldmundo (1930). Su última novela fue El juego de abalorios (1943).

Indiferente a las corrientes y movimientos literarios, rara vez aparecía en público y jamás firmó ejemplares. Ya mayor, aceptó el premio Goethe, y el Premio de la Paz, pero no acudió a las respectivas ceremonias. Fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1946.


Nuestr@ colaborador/a opina…

Francisco José Simón, administrador de este blog:

«En mi adolescencia mi camino era peregrinar a La Ermita, con una botella de agua, un puñado de libros y un par de buenos amigos. El de los más era recorrer discotecas y envolverse en alguna pelea con iguales de otros barrios. Mi camino era pasar la hora de la siesta sentado en cualquier escalón del zaguán de alguna casa de San Basilio leyendo a Hesse… o a Verlaine… o a Baudelaire. El de los más era aprenderse, detalle a detalle, los nuevos modelos de Levi’s.

En mi adolescencia mi camino comenzó en un aula donde el camino de una gran profesora de literatura también brotaba. Hoy día es una gran compañera, y en una charla hace unos días recordaba con ella el camino de los distintos. Ella es distinta. Yo soy distinto. Aquellos amigos de la infancia son distintos. Tras esas palabras fugaces en la sala de profesores volví a confirmar que no hay mayor satisfacción que la veneración por la soledad del Lobo estepario, por la liberación del alma de Siddharta, por la aventura interior de Peter Camenzind… la pasión por ser distintos. Esa profesora no es de los más. Yo no soy de los más… Hoy, muchos años después nos seguimos sintiendo distintos, ¡porque somos distintos!«


Os dejamos Senda, canción de Héroes del Silencio, muy ligada a la temática del texto.

La influencia de Hesse en los primeros discos fue abiertamente reconocida por el vocalista, Enrique Bunbury. Uno de los primeros grupos de nuestro rockero más internacional se llamó Siddharta.

 

EL CAMINO DE LOS MÁS

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