Retrato de dama”, de Sofonisba Anguisola
Museo Hermitage de San Petersburgo

 

Yo os quiero confesar, don Juan, primero,
que aquel blanco y color de doña Elvira
no tiene de ella más, si bien se mira,
que el haberle costado su dinero.

Pero tras eso confesaros quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual de rostro verdadero.

Mas ¿qué mucho que yo perdido ande
por un engaño tal, pues que sabemos
que nos engaña así Naturaleza?

Porque ese cielo azul que todos vemos,
ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!

 

Bartolomé Leonardo de Argensola


Más sobre… ARGENSOLA

Bartolomé Juan Leonardo de Argensola (Barbastro, Huesca, 1562-Zaragoza, 1631) fue poeta e historiador en la España del Siglo de Oro. Estudió Derecho canónico y Teología en Salamanca, donde conoció a Fray Luis de León, con quien compartió afición por los clásicos. Muy joven fue ordenado sacerdote y empezó a escribir poesía, como su hermano Lupercio Leonardo, ambos pertenecientes a los círculos literarios zaragozanos y de la Corte. Allí conoció a Cervantes, a Góngora y a Lope de Vega. Fue Cronista Mayor del Reino de Aragón. Su poesía es de corte clásico, sin adscribirse ni a la corriente culterana ni a la conceptista. De Horacio tomó la elegancia y claridad de pensamiento, que fluía en un verso muy depurado. De su obra poética destacan los sonetos «Por verte, Inés, ¿qué avaras celosías», «Firmio, en tu edad ningún peligro hay leve», «Dime, Padre común, pues eres justo» o el satírico «A una mujer que se afeitaba y estaba hermosa», y las epístolas morales. Compuso también canciones, epigramas, sátiras, epístolas y tradujo salmos y odas de Horacio, obra a la que hay que añadir sus crónicas.

Este soneto ha sido seleccionado por Ángel Campillo. Parte de un rechazo a la cosmética, que falsifica el rostro, para ampliar su crítica a toda la Naturaleza, según el tópico barroco que afirma que nuestros ojos nos engañan.


En el siguiente vídeo se puede escuchar este soneto:

A UNA MUJER QUE SE AFEITABA (SE MAQUILLABA) Y ESTABA HERMOSA

Un pensamiento en “A UNA MUJER QUE SE AFEITABA (SE MAQUILLABA) Y ESTABA HERMOSA

  • 13 junio, 2019 a las 9:26 pm
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    Me encanta este poema, es el que mejor representa el Barroco español.

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