Calígula

Helicón: Buenos días, Cayo. Calígula: Buenos días, Helicón. Helicón: Pareces cansado. Calígula: He caminado mucho. Helicón: Sí, tu ausencia se ha prolongado mucho. Calígula: Era difícil de encontrar. Helicón: ¿El qué? Calígula: Lo que yo quería. Helicón: ¿El qué? Calígula: